El estudio revela un cambio significativo en el paisaje de políticas: el diseño está pasando de ser abordado a través de políticas de diseño dedicadas a convertirse en una parte integral de marcos políticos más amplios. El análisis dio lugar al desarrollo del Espectro de Políticas de Diseño, una nueva herramienta de evaluación que mapea el grado de integración en la formulación de políticas nacionales.
Los hallazgos destacan una fuerte integración en las políticas de ecodiseño, impulsada por las regulaciones de la UE, y la inclusión frecuente en estrategias creativas. Sin embargo, el diseño sigue escasamente integrado en estrategias digitales, investigación y desarrollo, arquitectura y el entorno construido, señalando una brecha crítica que necesita atención.
Regina Hanke, Líder de Proyecto en MADres, señala esos hallazgos clave que apoyan la necesidad de un enfoque revisado para las políticas de diseño:
- Sólo quedan dos políticas de diseño dedicadas en Europa: Letonia e Islandia.
- El diseño está más presente que nunca, integrado en múltiples dominios de políticas.
- De explícito a integrado: el diseño ha pasado de estrategias independientes a roles políticos transversales.
- Diferentes familias de políticas, roles distintos: el diseño actúa como industria creativa, método de innovación, palanca de sostenibilidad y herramienta para servicios públicos centrados en el usuario.
- Las políticas dedicadas pueden proporcionar coherencia, si están firmemente integradas en el ámbito gubernamental: donde existen, pueden tener el potencial de conectar agendas y fortalecer la visibilidad; donde no, el papel del diseño podría ser más fragmentado y difícil de sostener.
«Los resultados del estudio revelan una paradoja sorprendente. Por un lado, las políticas de diseño explícitas son raras. Por otro lado, el diseño es más visible e influyente que nunca.» – Piotr Swiatek, Gerente de Proyecto e Investigador en el Equipo de Políticas de Diseño e Innovación en PDR, Tesorero de BEDA